LEYA
—Abre maldita sea — gruño una vez más porque no se ha ido y necesito seguir durmiendo
—Lárgate — digo con rabia y pereza a la vez
—No me iré, además traje tu pizza favorita — eso llama mi atención y me levanto de mala gana a abrir
Al hacerlo, ante mi aparece Luis, agarro la pizza y le cierro la puerta en la cara. Suelto una carcajada cuando empieza a maldecir una vez más y le abro para que pase.
—¿Qué haces aquí? — cuestiono bostezando y sentándome en la cama para comer
— ¿Qué, qué hago aquí? — cuestiona mirándome sin poder creer lo que pregunté —...