“La vida entera, nunca es demasiado para un corazón enamorado”
Autor desconocido
Davis se detiene, se voltea hacia ella lentamente. Amanda corre a sus brazos, sus cuerpos se estrechan uno en el otro y sus labios se funden en un beso intenso.
—Amanda, mi amanda —besa con ternura su cabeza. Ella levanta la vista, lo mira a los ojos, extrañaba tanto sentir aquellos besos, el sabor de sus labios, su tibio aliento.
—Davis... —Ella intenta contenerse por segunda vez.
—¡Shhh! No lo hagas, no me rechaces, ni rechaces esta oportunidad que nos da la vida, Amanda.
—Tampoco te he olvidado —nuevamente sus labios se buscan ansiosos de sentirse, sus manos...