Decir que Antonella Salvatore estaba temblando era poco, sus ojos miraron a su hermano con un gesto de sorpresa total. Su hermano mayor estaba allí, delante de ella. Si bien la abuela le había dicho que viajaría a China por Asher, nunca pensó que fuera para traerlo de regreso a Italia. Los ojos de la italiana se llenaron de lágrimas y entonces corrió para envolverlo en un cálido abrazo. No pudo evitarlo y terminó llorando, sintiendo como el alma le regresaba al cuerpo.
Su hermano mayor estaba bien.
—¿Qué ha pasado? ¿Cuándo has despertado? ¿Dónde está la abuela?
—La abuela está en China.
—¿Cómo que está en China?
—He decidido...