Punto de vista en tercera persona (solo una pequeña parte)
Draco corrió hacia su oficina en cuanto llegó a su casa, sin saber que un cierto Alfa se encontraba dentro.
Lorenzo sujetaba los archivos con fuerza en las manos, colocándolos sobre su nervioso corazón. Lo único que alcanzaba a ver desde su lugar eran las patas de la silla del escritorio de Draco y la pared que la rodeaba. Sin embargo, pronto apareció frente a él el brillo de los zapatos negros de Draco y el borde inferior de sus pantalones oscuros.
Los ojos de Lorenzo se abrieron de par en par ante la proximidad, y su lobo estaba a...