Punto de vista de Evangelina
Lo primero que noté fue el molesto zumbido en mis oídos. Mi cabeza latía con dolor y luché por abrir los ojos.
—¿Deberíamos despertarla? —escuché a alguien susurrar. No me costó mucho darme cuenta de que era Blas.
—¿Crees que estaría de acuerdo? —preguntó Blaise, también en susurros.
—Hagámoslo antes de que despierte —dijo.
Estaba completamente confundida sobre lo que esos dos estaban planeando, pero aún más confundida sobre dónde estaba exactamente. Lo último que recordaba era estar dirigiendo toda mi furia hacia Maximiliano.
Sentí que alguien se acercaba, y por reflejo, agarré lo que estaba cerca de mi cara.
Se escuchó un pequeño suspiro...