Inclinó la cabeza hacia un lado, visiblemente confundida.
—¿Me... me encerró? —pregunté, sin entender. ¿Qué quería decir con eso? Yo era quien no había tenido el valor de salir a conocer a todos.
—Sí. Dijo algo como que no quería que conocieras a nadie por ahora y esas cosas. Sé que es muy protector contigo, pero en mi opinión, eso es demasiado —comentó. Ahora estaba más confundida aún. ¿Por qué me echaba la culpa a mí de no querer conocer a nadie? Parecía que él era quien estaba impidiendo que la futura Luna conociera a su manada. Podrían pensar mal de él.
—N-no —comencé, queriendo aclarar el malentendido—. No... no...