Perspectiva de Xavier
Caminaba de un lado a otro, tirándome del cabello mientras la nerviosidad aumentaba con cada segundo. Realmente espero que todo salga según lo planeado. No quiero arruinar nada.
He decidido invitar a Amelia a una cita. Estaba debatiendo si era una buena idea o no, hasta que finalmente decidí que sí lo era. Ahora solo me preguntaba cómo debía preguntárselo. Intenté reunir todo mi coraje y salí de mi oficina. Justo entonces vi a mi madre.
—Hola, mamá. ¿Has visto a Amelia? —le pregunté nervioso. Ella me miró con desconfianza, pero aún así respondió:
—Está en su habitación.
Asentí con la cabeza y me dirigí hacia las...