Punto de vista de Mia
—Bueno, juguemos un juego entonces. —Cuando dijo esto, me quedé congelada.
¿En serio? ¿Quiere jugar un juego conmigo? —Yo—, no sabía qué decir. Caminó hacia el sofá y se sentó, encendiendo la Xbox. Tomó dos controladores y me pidió que tomara uno. Con dudas, caminé y me senté en el sofá.
—¿Qué juego te gustaría jugar? —preguntó mientras desplazaba los juegos. Se volvió hacia mí cuando no le respondí.
—Erm... FIFA —dije. Y creo que vi una sonrisa. Pero debe ser un sueño.
Pronto continuamos jugando. Perdí a propósito, asustada de que se pudiera enojar. Pero parecía que él también estaba perdiendo a propósito. No...