El día ha llegado. El día que temía. El día que desearía que nunca llegara. El día en que perderé mi felicidad y libertad. El día de la boda.
Aquí estaba, frente a un espejo mientras la gente a mi alrededor me preparaba para la ceremonia. Alguien se encargaba de mi cabello, mientras otra persona se ocupaba de mi maquillaje.
Mi hermana y mi madre daban instrucciones sobre cómo hacer lo que fuera, mientras yo me sentaba allí como una estatua. Mi hermana llevaba un vestido color oro rosa, ya que era mi dama de honor.
Todo estaba sucediendo tan rápido. Pero de alguna manera deseaba que alguien me despertara...