— ¿Eres tú? Ares —
El Alfa sentía aquel nostálgico aroma que le traía recuerdos trágicos de un día en verano. Aquellos brazos delgados se aferraban a su cintura, completamente aferrados y sin la intención de dejarlo irse. Aquella mujer era tal cual la recordaba de sus memorias escasas; el mismo aroma, el mismo cabello, y aquella voz melodiosa que casi no recordaba, lo bombardeaba de tal manera que se sentía repentinamente mareado.
Sin embargo, y aun cuando aquello debía de ser tal cual en sus sueños había dibujado una y otra vez, no se sentía tan feliz y emocionado como había esperado...aquella mujer, era supuestamente Eufemia Farbauti, y, sin...