A medida que crecía la pasión de Isabella por la psicología y el poder transformador del perdón, también crecía su deseo de crear un impacto duradero en las vidas de los demás. Con el apoyo inquebrantable de sus padres, Amanda y Louis, se embarcó en un viaje para establecer una fundación dedicada al arte del perdón y la reconciliación. Isabella llamó a la fundación "Hearts Unbound", un testimonio de la liberación que el perdón puede traer a las almas heridas.
La misión de Hearts Unbound era simple pero profunda: brindar un espacio seguro y enriquecedor para que personas y familias exploren el poder curativo del perdón. La sede de la...