Sia
Me podría volver adicta a esto, por alguna razón que desconozco las sensaciones durante nuestras sesiones se habían magnificado, de por sí Ethan me volvía loca con sus caricias, ahora se sentía mejor.
En la madrugada me levanté para ir a buscar mi almohada, aunque use a Ethan para ese efecto no funcionaba y si deseaba descansar la necesitaba como si fuera el aire.
Al volver la lámpara de mi lado daba una tenue luz que iluminaba su rostro, era guapo y era mío o eso quiero pensar, las personas no son posesiones, ¡ñaa! Aquí parada me surgieron un montón de interrogantes, miedos de medianoche le llamaría.
Antes jamás...