Sia
Desperté contenta, abrí los ojos y... momento, ¿por qué estaba en mi habitación? Perfecto recuerdo haber caminado hasta los brazos de Ethan, bueno, no literal, pero sí que cerré los ojos mientras lo abrazaba a él, para asegurarme que no había soñado nada de lo que dijo.
Vi el reloj y aún era temprano, por eso no había sonado la alarma, esto no estaba bien, así que avente el edredón y salte de la cama, no, esta ocasión no dejaría que fingiera demencia.
Tocar a su puerta, no..., olvide las reglas, al demonio con ellas, no estaba a la vista en su cama, así que sin más gire la...