Cuando nos marchamos de la clínica llevando Mark en sus manos las recetas que el médico nos dios, abraze a mi esposo, llorando sin consuelo, nos fuimos andando despacio acercandonos hasta el coche, apoyando mi cuerpo en la puerta, rodeando mi esposo mi cuerpo con sus brazos, besando mi cuello y mis labios, cogiendo con sus manos mi cara para que lo mirara a los ojos.
— Tranquila mi amor, veras como todo sale bien, además hoy nos han dado la mejor noticia que podían darnos, Sofia cariño gracias por ese bebe que está creciendo dentro de ti — me dijo besando y lamiendo mis labios
— Mark ¿Y si...